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Sunday, May 13, 2012

Soy del cielo.

Lucía misma describe la Primera Aparición de la Virgen, el Domingo 13 de mayo, de 1917:
Estando jugando con Jacinta y Francisco en lo alto, junto a Cova de Iría, haciendo una pared de piedras alrededor de una mata de retamas, de repente vimos una luz como de un relámpago. -Está relampagueando- dije. Puede venir una tormenta. Es mejor que nos vayamos a casa. -¡Oh sí esta bien! contestaron mis primos. Comenzamos a bajar el cerro llevando las ovejas hacia el camino.

Cuando íbamos por mitad de la pendiente, cerca de una encina, que aun existe, vimos otro relámpago, y habiendo dado algunos pasos más vimos sobre la encina una Señora vestida de blanco, mas brillante que el sol, esparciendo una luz más clara e intensa que un vaso de cristal lleno de agua pura atravesado por los rayos ardientes del sol. Estábamos tan cerca que quedamos dentro de la luz que Ella irradiaba.

Entonces la Señora nos dijo:-"No tengáis miedo. No os hago daño." -Yo le pregunte: ¿De dónde es usted? -"Soy del Cielo." -¿Qué es lo que usted desea? -"He venido para pediros que vengáis aquí seis meses seguidos el día 13 a esta misma hora. Después os diré quien soy y lo que quiero. Volveré una séptima vez." -Pregunté entonces: ¿Yo iré al cielo? -"Si irás" -¿Y Jacinta? -" también ira " -¿Y Francisco? -"También irá, pero tiene que rezar antes muchos rosarios. Entonces me acordé de dos amigas de mi hermana que habían muerto hacía poco. -¿Está María de las Nieves en el cielo? -"Sí, está" -¿y Amelia?, de 18 ó 20 años -"estará en el purgatorio hasta el fin del mundo". Y entonces nos dijo:-"Queréis ofreceros a Dios para soportar todos los sufrimientos que El quisiera enviaros como reparación de los pecados con que El es ofendido y de súplica por la conversión de los pecadores?" -Sí queremos. -"Tendréis, pues, mucho que sufrir, pero la gracia de Dios os fortalecerá."

Diciendo esto la Virgen abrió sus manos por primera vez, comunicándonos una luz muy intensa que parecía fluir de sus manos y penetraba en lo más íntimo de nuestro pecho y de nuestros corazones, haciéndonos ver a nosotros mismos en Dios, con más claridad que como nos vemos en el mejor de los espejos.

Entonces, por un impulso interior que nos fue comunicado también, caímos de rodillas, repitiendo humildemente: -Santísima Trinidad, yo te adoro. Dios mío, Dios mío, yo te amo en el Santísimo Sacramento. Después de pasados unos momentos Nuestra Señora agregó: -"Rezad el rosario todos los días para alcanzar la paz del mundo y el fin de la guerra". Acto seguido, comenzó a elevarse serenamente, mientras la luz que la circundaba parecía abrirle el camino. 

Monday, May 30, 2011

Reina de la Paz.

Meditación: “Reina de la Paz… da al mundo la Paz en verdad, en la Justicia y en la Caridad de Cristo” (Pío XII, 1942, Consagración del mundo al Inmaculado Corazón de María). “Ella dio a Luz al Príncipe de la Paz” (Isaías 9,5). La Paz, bendición del Salvador, no es la del mundo, pues el seguirle es persecución(Mateo 10,34-39). Es la Paz del corazón que quita la angustia y el temor, es fruto del Espíritu de Dios que habita en nuestro corazón y nos anticipa la alegría de la esperanza de quien a Dios da su alma (Juan 14,26-28). En Fátima, María nos prometió que “al final mi Corazón Inmaculado triunfará y vendrá un tiempo de Paz”. Todo está cercano, pero Dios está esperando al hombre, para que vuelva a Su lado, para que haga la paz con El. Sometiéndose a su Santa Voluntad, haciendo penitencia por los pecados de ésta pobre tierra que está desierta, y oración para reparar y volver todos al Padre Celestial. Confesemos nuestros pecados para tener un corazón sano y ofrezcamos la Santa Comunión por la conversión.
Oración: ¡Oh María, Reina de la Paz!. Enséñanos a orar y reparar a través de tu Inmaculado Corazón, para así alcanzar la Redención, trayendo a la tierra el Reino de Dios. Amén.

Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).
Florecilla para este día: Ayuno en reparación de los pecados y las ofensas al Santísimo Sacramento del Altar.